EFECTO DE LA CUÑA DE ANTEPIE VARO SOBRE LA CALA. A propósito de un caso.

 

Autores:

Olympia Mora Carrero

Pilar Candil Castro

Carmen M. Romero Pérez

Javier Ramos Ortega

 

INTRODUCCIÓN

Hoy en día, el ciclismo para muchos deportistas, no solo es un deporte, sino que va más allá, es una forma de vida, tanto para el deportista profesional como para el aficionado. Nuestra labor como profesionales en la podología es la optimización del rendimiento, prevención o recuperación de lesiones.

Este caso clínico trata de un ciclista aficionado que presenta tendinitis de rotadores externos de ambas rodillas, expresando su frustración por su incapacidad de seguir practicando dicho deporte por el dolor.

 

OBJETIVOS

El ciclismo tiene la característica de que no se realiza carga sobre el retropié por lo que se hace difícil el control de pronaciones excesivas a ese nivel. Ramos J describe que estas pronaciones llevan asociadas rotaciones internas de rodilla las cuales van a generar momentos anómalos (inciden principalmente sobre los rotadores de rodilla).

El elemento más importante en el ciclismo es el antepié, desde donde podemos controlar esas pronaciones utilizando para ello ángulos de antepié sobre los soportes plantares. Pero en ocasiones dicho elementos no son suficientes, por lo que nuestro objetivo es controlar esas pronaciones excesivas desde la cala colocando ángulos que modifiquen el plano de trabajo.

Lograr un efecto de cuña de antepié varo actuando internamente, es decir, sobre la cala de la zapatillas de ciclismo de montaña, ya que, se presenta insuficiente actuar sobre el soporte plantar. De esta manera conseguiremos que disminuya la pronación de la asa, por consiguiente una rotación interna tibial disminuida, eliminando tensión en la parte externa, mejorando simultáneamente el dolor.

 

METODOLOGÍA

La valoración biomecánica de un ciclista no difiere de la que le realizaremos a cualquier deportista con la necesidad de valorar determinados parámetros del miembro inferior que influirán de manera considerable en la biomecánica del ciclista: disimetrías, parámetros rotacionales y torsionales, ángulo Q y prono-supinación del pie. Con ello obtendremos un primer planteamiento del estado del miembro inferior cuando comienza a pedalear.

Posteriormente analizamos el gesto del pedaleo utilizando para ello un rodillo sobre el cual montamos la bicicleta, comparando los cambios sin y con soportes plantares los cuales actúan controlando la pronación a nivel del retropié y del antepié.

Para un mejor análisis se filma con una cámara de alta velocidad (Casio Exilim EXF1)

 

A continuación efectuamos una segunda grabación, esta vez incorporando un elemento nuevo externo. Se trata de colocar pequeñas tiras de forma provisional de resina de 1,8 mm de grosor en la parte interna entre la cala y el calzado.

Una vez comprobado que el grosor es suficiente para disminuir la pronación del asa, nos disponerlo a realizar la cuña de forma definitiva:

 

Dibujamos el contorno de la cala sobre la suela para volver a ponerla en la misma posición una vez incorporada la cuña (Figura1).

 

EFECTO DE LA CUÑA DE ANTEPIE VARO SOBRE LA CALA. A propósito de un caso.

 

Autores:

Olympia Mora Carrero

Pilar Candil Castro

Carmen M. Romero Pérez

Javier Ramos Ortega

 

INTRODUCCIÓN

Hoy en día, el ciclismo para muchos deportistas, no solo es un deporte, sino que va más allá, es una forma de vida, tanto para el deportista profesional como para el aficionado. Nuestra labor como profesionales en la podología es la optimización del rendimiento, prevención o recuperación de lesiones.

Este caso clínico trata de un ciclista aficionado que presenta tendinitis de rotadores externos de ambas rodillas, expresando su frustración por su incapacidad de seguir practicando dicho deporte por el dolor.

 

OBJETIVOS

El ciclismo tiene la característica de que no se realiza carga sobre el retropié por lo que se hace difícil el control de pronaciones excesivas a ese nivel. Ramos J describe que estas pronaciones llevan asociadas rotaciones internas de rodilla las cuales van a generar momentos anómalos (inciden principalmente sobre los rotadores de rodilla).

El elemento más importante en el ciclismo es el antepié, desde donde podemos controlar esas pronaciones utilizando para ello ángulos de antepié sobre los soportes plantares. Pero en ocasiones dicho elementos no son suficientes, por lo que nuestro objetivo es controlar esas pronaciones excesivas desde la cala colocando ángulos que modifiquen el plano de trabajo.

Lograr un efecto de cuña de antepié varo actuando internamente, es decir, sobre la cala de la zapatillas de ciclismo de montaña, ya que, se presenta insuficiente actuar sobre el soporte plantar. De esta manera conseguiremos que disminuya la pronación de la asa, por consiguiente una rotación interna tibial disminuida, eliminando tensión en la parte externa, mejorando simultáneamente el dolor.

 

METODOLOGÍA

La valoración biomecánica de un ciclista no difiere de la que le realizaremos a cualquier deportista con la necesidad de valorar determinados parámetros del miembro inferior que influirán de manera considerable en la biomecánica del ciclista: disimetrías, parámetros rotacionales y torsionales, ángulo Q y prono-supinación del pie. Con ello obtendremos un primer planteamiento del estado del miembro inferior cuando comienza a pedalear.

Posteriormente analizamos el gesto del pedaleo utilizando para ello un rodillo sobre el cual montamos la bicicleta, comparando los cambios sin y con soportes plantares los cuales actúan controlando la pronación a nivel del retropié y del antepié.

Para un mejor análisis se filma con una cámara de alta velocidad (Casio Exilim EXF1)

 

A continuación efectuamos una segunda grabación, esta vez incorporando un elemento nuevo externo. Se trata de colocar pequeñas tiras de forma provisional de resina de 1,8 mm de grosor en la parte interna entre la cala y el calzado.

Una vez comprobado que el grosor es suficiente para disminuir la pronación del asa, nos disponerlo a realizar la cuña de forma definitiva:

 

Dibujamos el contorno de la cala sobre la suela para volver a ponerla en la misma posición una vez incorporada la cuña (Figura1).

 

Figura1. Contorno de la cala

 

 

Desatornillamos la cala, y la usamos para dibujar su contorno en una plancha de resina de 1.8 mm o se puede jugar con diferentes grosores y fusionarlas con la aplicación de calor, de modo que sumen 1,8 mm de grosor (Figura 2).

 

Una vez obtenida la cuña, la colocamos en la parte interna, entre la suela y la cala, aplicando calor para darle forma y permitir que se adapte perfectamente a la suela (Figura 3).

 

 

Figura 3. Adaptación de la cuña en la suela

 

Por último, atornillamos la cala a la altura donde marca el contorno que dibujamos anteriormente (Figura 4).

 

RESULTADOS

Con el análisis comparativo de los videos con y sin la cuña externa de antepié varo, podemos decir que el efecto es mucho mayor si el estímulo se realiza directamente en la cala, frenando la pronación aumentada de la ASA por la estabilización de antepié.

 

DISCUSIÓN

Es necesario realizar un estudio biomecánico íntegro para detectar los mecanismos causales de la patología como insisten O’Donoghue y Slocum en sus estudios. En los ciclistas hay que tener muy en cuenta la estabilidad del primer radio, ya que será la estructura más importante de la propulsión del pedal, tal y como queda constatado en los estudios realizados por Sanderson y henning, por ello, dicha insuficiencia puede ser causas de patologías, como describimos en el caso clínico. Un primer radio insuficiente produce un aumento de la pronación de la ASA, lo que induce a una rotación tibial interna, lo que tiene como resultado tendinitis en los rotadores externos por sobrecarga.

Según Wanich, Hodgkins y Columbier, es importante realizar el estudio teniendo en cuenta el ajuste de la cala, porque las compensaciones que conlleva una posición incorrecta, puede llevarnos a datos erróneos, además de causar lesiones.

Con los resultados obtenidos hemos comprobado que el estímulo es mucho mayor como elemento externo, justo en la cala, puesto que ésta se encuentra en contacto directo con el pedal que es donde la energía es transferida desde el ciclista a la máquina. Además debemos tener en cuenta que los elementos en retropié van a tener un efecto menor, por lo que se hace necesario actuar también en antepié.

El proceso para la determinación del grosor necesario de la cuña exterior ha de ser gradual, comprobando en todo momento los cambios a fin de no causar patologías por transferencia.

Hemos utilizado la resina como material de elección para la cuña, porque es compacta, resistente a la acción mecánica y moldeable a bajas temperaturas que nos permitirá su adaptación perfecta a la suela del calzado.

 

BIBLIOGRAFÍA:

Pruitt AL. The cyclist´s Knee: Anatomical and biomechanical considerations. En: ER Burke MM Newsom, editor. Medical and Scientific Aspect of Cycling. Campaing: Human Kinetics; 1988.p. 185-201.

Wanich T, Hodgkins C, Columbier JA, et al. Cycling injuries of the lower extremity. J Am Acad Orthop Surg . 2007; 15(12): 748-756.

Ramos J. Podología Deportiva: Biomecánica y ajustes en el ciclismo, 1º Edición. Ediciones especializadas Europeas, Barcelona 20011; 4,63-76.

Francis PR, Injury prevention for cyclist: A biomechanical approach. En: Bruke ER, editor. Science of cycling. Campaing, IL:Human Kinetics Books; p.145-84.

Ramos D, Rubio J.A, Martínez F, Fermín Cristina, Trigueros E, Jiménez F.

Nuevos métodos de valoración de las tendinopatías de rodilla en el ciclista.

Apunts. Medicina de l'Esport, Volume 45, Issue 167:209-212.

Castellote J.M, Biomecánica de la extremidad inferior en el ciclista. Archivos de Medicina del Deporte. Archivos de Medicina del Deporte. Volumen III, 11: 233-238.

HAUSHALTER, G., LANG, G.: Le pied du cyc1iste. Considérations biomécaniques. Medecine du Sport. 6: 438. 1982.

 

 DISIMETRÍAS Y CICLISMO. COMPENSACIONES EN LA CALA.

 

Autores:

Pilar Candil Castro

Olympia Mora Carrero

Carmen M. Romero Pérez

Javier Ramos Ortega

 

INTRODUCCIÓN

La práctica del ciclismo se ha visto incrementada en los últimos años, lo cual ha llevado al incremento de consultas por parte de este tipo de pacientes, siendo una de las más frecuentes la presencia de disimetrías. La solución pasará por un ajuste exacto del binomio (máquina-ciclista) y la compensación de la disimetría. Las características técnicas de las zapatillas del ciclismo de carretera y de montaña hacen diferentes la metodología de aplicación de tratamientos según el terreno, debiendo analizar y desarrollar un correcto tratamiento en cada supuesto.

 

OBJETIVOS

Compensar la disimetría de forma que podamos reinsertar al paciente en su actividad deportiva normal lo más rápido posible, teniendo en cuenta el terreno de práctica del deporte, las características del calzado y la capacidad de adaptación del paciente ante un nuevo cambio.

 

METODOLOGÍA

En primer lugar realizamos un estudio biomecánico exhaustivo tanto en dinámica como en estática para la valoración de la disimetría.

En un segundo lugar realizaremos la medición específica para valorar la diferencia de miembros a la hora de la realización del deporte:

- La longitud total efectiva del miembro se toma desde la cadera (marcada por la altura del sillín) hasta el antepié y no hasta el talón, ya que dicha zona es la que se ancla al pedal a través de la cala y será la encargada de aplicar toda la fuerza sobre el pedal (Figura 1).

 

 

 

Figura 1: Longitud del miembro del ciclista

 

 

Y en tercer lugar valoración de las compensaciones. Como no queremos modificar la morfofuncionalidad de las estructuras del paciente, para esta patología vamos a actuar en la altura de la cala.

Para esta compensación seguiremos los mismos protocolos que utilizamos con los pacientes, sólo que ahora dicha compensación se colocará en la zapatilla del ciclista y deberemos de hacer una diferenciación entre el ciclismo de montaña y el de carretera.

× Ciclismo de carretera

1º. Pintar el contorno de la cala sobre la suela para volver a ponerla en la misma posición una vez hayamos intercalado el alza.

2º. Desatornillamos la cala, la cual nos servirá de plantilla para confeccionar el alza (Figura 2).

 

 

Figura 2: Alza de polipropileno de 0,5 cm.

 

3º. El material del cual se compondrá el alza será polipropileno, ya que al ser un termoplástico es rígido pero moldeable y su presentación en distintos tamaños nos facilita la combinación de estos hasta llegar al tamaño deseado. Si el grosor es muy grande deberemos conformarla por capas dándole la angulación necesaria y pegando capas hasta llegar al compuesto final (Figura 3).

 

 

 

Figura 3: Alza de 3 cm.

 

4º. Plasmamos la forma de la cala en el termoplástico y la moldeamos hasta conseguir el objetivo deseado. Una vez finalizado se colocará entre la suela y la cala.

× Ciclismo de montaña

Las zapatillas del ciclismo de montaña deben de tener una suela ante la necesidad de tener que bajarse de la bicicleta y ponerse a andar. La cala es más pequeña que la de carretera y se encuentra encastrada dentro de la suela. Ante esta situación, se plantean diversas soluciones:

1º. Dismetría pequeña  Palmilla de espuma de poliuretano (único caso) de alta densidad dentro del zapato (siempre que no hubiese conflictos de espacio).

2º. Zapatillas que pueden desatornillarse los elementos que componen la suela  en cuyo caso colocaríamos el alza sobre la cala y estos, es decir, pegada a la suela entre la de la bota y la suela (Figura 4).

 

Figura 4: Alza para una zapatilla de montaña

 

3º. Si no podemos solucionarlo a través de los puntos anteriores, deberemos colocarla entre la suela y la cala a pesar de que ésta sobresalga, debiendo informar adecuadamente al ciclista de dicha circunstancia. Tanto para este punto como para el anterior, deberemos proceder de la misma manera que para la zapatilla de carretera en el supuesto de que el alza a confeccionar tuviese un grosor considerable.

Una vez colocada el alza, es necesario volver a ajustar la altura y retroceso del sillín, pero siempre se tomará como referencia la pierna más larga ya que de otra manera lo estaríamos haciendo mal

RESULTADOS

Rehabilitación y reinserción del paciente a su actividad deportiva de forma totalmente inmediata, así como, eliminación de riesgos de sufrir patologías secundarias a una mala práctica derivada de un mal uso de la máquina.

DISCUSIÓN

La práctica del ciclismo ha sufrido en los últimos años un creciente auge en la población, bien por la difusión mediática de la necesidad de desarrollar hábitos saludables o por el fomento como medio de transporte en algunas ciudades a través de los carriles bici. Como consecuencia de este incremento, también aumenta la posibilidad de desarrollar lesiones por parte de los ciclistas como consecuencia de alteraciones biomecánicas en su miembro inferior.

 

La aparición de lesiones va a ser bien por causas extrínsecas concernientes a un mal ajuste entre la máquina y el ciclista (tecnopatías) siendo las más frecuentes la altura o retroceso del sillín o la posición de la cala. Por otra parte están las causas intrínsecas, siendo los desequilibrios prono-supinatorios y las disimetrías las más frecuentes.

 

Las características biomecánicas del ciclismo hacen que sea más complicado el tratamiento de las dismetrías que en otros deportes y por lo tanto, es necesario conocer la metodología a la hora de elaborar una compensación para la misma, ya que podemos generar modificaciones que agravarán las posibles patologías derivadas de ésta. En el caso de que estemos ante un ciclista de carretera, el alza se colocará entre la suela y la cala, y si por el contrario practica ciclismo de montaña, deberemos valorar la mejor opción de entre las planteadas, es decir, dentro de la zapatilla o entre la cala y la suela. No olvida que si el grosor del alza es significativo, deberemos de adaptarla a la curvatura que presenta la zapatilla en la zona metatarsal.

 

BIBLIOGRAFÍA

Timmer C. Cycling Biomechanics: A Literature Review. J Orthop Sports Phys Ther 1991; : 106-113.

Holmes JC, Pruitt AL, Whalen NJ. Iliotibial band syndrome in cyclists. Am J Sports Med 1993; 21(3): 419-424.

Ericson MO, Bratt A, Nisell R, et al. Load moments about the hip and knee joints during ergometer cycling. Scand J Rehabil Med 1986; 18(4): 165-172.

Hannaford DR, Moran GT, Hlavac HF. Video analysis and treatment of overuse knee injury in cycling: a limited clinical study. Clin Podiatr Med Surg 1986; 3(4): 671-678.

Holmes JC, Pruitt AL, Whalen NJ. Lower extremity overuse in bicycling. Clin Sports Med 1994; 13(1): 187-205.

Knee Pain: A Biomechanical Analysis in Elite Cyclist. Final report to the United State

Olympic Committee Sport Science Division; November; ; 1992.

Sanderson DJ, Hennig EM, Black AH. The Influence of Cadence and Power Output on Force Application and In-Shoe Pressure Distribution during Cycling Competitive and

Recreational Cyclist.

J Sports Sci 2000; 18: 173-181.

 

 

 

 

 LA IMPORTANCIA DEL AJUSTE CALA-PEDAL

 

Autores:

Javier Ramos Ortega

Pilar Candil Castro

Rocío Melero Suárez

Miriam Salti Pozo

Nadia Salti Pozo

 

INTRODUCCIÓN

El pedal es la principal área de conexión entre la bicicleta y el corredor y el lugar donde la energía es transferida desde el ciclista a la máquina. La posición aceptada más comúnmente para el pie relativo al pedal es el alineamiento de la cabeza del I metatarsiano con el eje del pedal 1,2.

 

OBJETIVOS

Determinar el ajuste exacto de la cala reduciendo de esta manera las tensiones de los tejidos y articulaciones aprovechando al máximo toda la potencia desarrollada Conocer las posibles patologías derivadas de un mal ajuste cala-pedal.

 

METODOLOGÍA

Para la determinación de la posición de la cala en su ajuste rotación se realiza:

1.- Un registro de las variables rotacionales y torsionales del miembro inferior del ciclista: rotación interna y externa de caderas, ángulo Q, torsión tibial.

2.- Una fotografía de la suela de la zapatilla en la que se hacen las siguientes mediciones: el ángulo formado entre la base de la cala y la perpendicular al eje longitudinal de la zapatilla al cual le denominamos "ángulo foto"; la segunda es la posición relativa de la cala con respecto a la longitud de la zapatilla denominada distancia punta-cala y se calcula dividiendo la distancia desde la punta de la zapatilla hasta la base de la cala entre la longitud total de la zapatilla.

3.- Una radiografía del pie con la zapatilla sobre la cual y con software AutoCAD® calculamos el ángulo entre la base de la cala y el eje del tarso (ángulo calatarso menor), el formado entre la base de la cala y el eje del II metatarsiano (ángulo cala-II metatarsiano), el ángulo de aducción de antepié y la distancia entre la base de la cala y la cabeza del I metatarsiano.

 

Se procede al cálculo estadístico mediante coeficientes de regresión lineal de los modelos ángulo foto, ángulo cala-tarso menor y ángulo cala-II metatarsiano (determinan la posición rotacional de la cala) y los modelos distancia cala-I metatarsiano y distancia punta-cala (determinan la posición longitudinal de la cala)

 

RESULTADOS

Una vez analizados todos los resultados, podemos confirmar que podríamos ajustar la cala para cada miembro inferior del ciclista a partir de las características propias del mismo. Para un ajuste rotacional necesitaríamos cuantificar la rotación externa, el ángulo Q y el de aducción del antepié y para una determinación anteroposterior, se colocará siempre en el punto correspondiente al 43% de la longitud de la zapatilla medido desde la punta.

 

DISCUSIÓN

Los datos obtenidos coinciden con los obtenidos por González y Hull 3 ya que determinan que la posición idónea es aquella en la que la cala se encuentra al 54% de la longitud de la zapatilla medido desde el retropié, o lo que es lo mismo, al 46 % desde la punta. A partir de aquí podemos evitar la posible aparición de lesiones por dicho mal ajuste tales como sobrecargas de los cuádriceps en caso de una posición retrasada o de gemelos en una adelantada 4 así como tensiones excesivas en los ligamentos de la rodilla.

Una colocación del pedal anterior o posterior afecta a la longitud del miembro y por lo tanto a la altura del sillín, en caso de que ambas calas no se encuentren a igual longitud, podemos estar trabajando de forma asimétrica, con la consecuente potencial aparición de lesiones como el síndrome de la cintilla iliotibial. Vey Mestdagh 4 afirma que una parte de la longitud del pie ha de tenerse en cuenta para la altura del sillín ya que va a influir en los grados de flexión plantar.

Estamos de acuerdo con Sanderson et al.5,6, los cuales analizaron la distribución de las presiones durante el pedaleo, descubriendo que la posición más adecuada del pie sobre el pedal es haciendo incidir la cabeza del I metatarsiano sobre el eje del pedal. Se puede afirmar que la posición longitudinal de la cala no van a afectar ni el tipo de fórmula metatarsal ni el nº de calzado del ciclista, sino que va a ser siempre una constante.

Se puede decir que podemos aplicar las consecuencias de las modificaciones en pro de técnicas de rehabilitación de tal manera que sabiendo la posición de la cala para dicho ciclista, podremos regular la tensión de un tendón de Aquiles dañado o trabajar la dorsiflexión de un tobillo postraumático retrasando más o menos la cala; o ayudar a la rehabilitación de una rodilla con una lesión del cruzado anterior o con condromalacia rotuliana adelantándola (aumenta la flexión dorsal de tobillo disminuyendo la de rodilla)

7,8

Nos planteamos también el ajuste rotacional, para el que se han empleado los ángulos de aducción de antepié, la rotación externa de caderas y el ángulo Q.

La posición rotacional de la cala influye en la variación de los momentos de rodilla, la angulación en abducción de la cala produce desplazamientos hacia lateral de la rodilla y a la inversa

Los desplazamientos de la rótula son controlados por los vastos medial y lateral, de tal manera que dichas variaciones de patrones asociados a los ajustes de los pedales podrían ser la causa de las lesiones más frecuentes en este deporte como son la condromalacia rotuliana o la tendinitis rotuliana.

La posición de la cala puede variar el ángulo Q, puesto que modificaría la posición de la tuberosidad anterior de la tibia, punto de inserción del tendón rotuliano. Por lo tanto, posiciones muy externas de la cala aumentarán el valor del ángulo Q y viceversa. Un incremento del ángulo Q ha sido asociado con recurrentes subluxaciones rotulianas, condromalacia o artrosis femoropatelar y bursitis del trocánter mayor. Esto justifica la importancia de este ángulo a la hora de posicionar la cala ya que podríamos estar alterando su valor e influenciando en el desarrollo de los momentos normales.

Las posiciones de la cala en excesiva rotación externa ocasionan las lesiones más frecuentes a nivel anterior de rodilla, tendinitis rotuliana, del cuádriceps o condromalacia, siendo éstas las mismas patologías que para cuando el ángulo Q está aumentado.

Los movimientos rotacionales a nivel de la cadera durante el pedaleo no son puros, sino que llevan asociados movimientos de aducción y abducción.

Con respecto a la rotación externa de cadera es más favorable potencialmente hablando que el punto de partida sea en una leve rotación externa para poder tener mayor amplitud en el movimiento deseado y poder desarrollar un momento mayor. Desde un punto de vista muscular, el glúteo mayor es el encargado de desarrollar el momento extensor de caderas principalmente, siendo éste además de extensor, rotador externo de tal manera que si partimos desde un punto externo, colocamos al músculo en una posición en la cual toda su energía la va a aplicar en la extensión. Además una posición mantenida más en rotación interna aumentaría la compresión del glúteo mayor sobre el trocánter mayor del fémur pudiendo desarrollar una bursitis en éste 9.

 

 

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